Jetlag
Maldita la hora que se inventó eso del jetlag.
Por motivos que no vienen al caso Ellen y yo hemos estado en Brasil durante unos 10 días y el viaje me ha dado, como poco, para descubrir que de esos 10 días necesito 5 para adaptarme a un desfase horario de 5 horas menos (salgo a una hora por día) y los otros 5 uno los pasa amoldándose al horario de la gente de allí, ya que amanece a las 5:30 más o menos cuando uno está acostumbrado a despertarse pasadas las 10:00 si no tiene que madrugar para molestias tales como trabajar y otras...
Ahora, la vuelta se me antoja peor, el viaje fué más largo ya que a las 12 horas de aviones se le suman 10 horas de espera en el aeropuerto Charles de Gaule de París, de las cuales pasé 5 en un duermevela en un hotel cercano que cobraban por horas mientras Ellen dormía. Una hora más esperando a que mi hermano nos recogiera en el aeropuerto de Manises y aproximadamente una hora más de vuelta hasta Castellón (me empeñé en coducir yo y acabé viendo L'Oceanogràfic y el Museo Príncipe Felipe de Valencia en lugar de poner rumbo a Castellón).
A todo esto se le tienen que sumar las 5 horas de desfase horario. Todas estas hora de viaje no hicieron más que agotarnos y hacer que nos despertáramos a las 14:00 (las 9:00 en Brasil, aún teníamos el horario cambiado) sin sensación de haber descansado y dejándonos muy poco tiempo para arreglar un par de asuntos en Castellón antes de salir camino a Barcelona, nuestro destino final.
En conclusión, después de un fin de semana en que no hemos sido capaces de despertarnos antes de las 15:00, casi sin apenas descansar y habiendo comprado un sofá, el lunes tocó volver al trabajo somnoliento, ojeroso y encontrándome mi monitor lleno de notas (y un monitor de 19 pulgadas da para muchos post-its).
Brasil es un país precioso y que algunas de sus cosas me impactaron mucho, pero eso es material para otras entradas.
Annie dijo
Jo, qué sueño me ha entrado =|
P.D. Bienvenido a casa
18 Octubre 2005 | 03:00 PM