Las coxinhas de galinha son una especie de croquetas rellenas de pechuga de pollo y una salsa de tomate riquísimas con forma de muslo de pollo, de ahí el nombre de coxinha (muslito). Entran dentro del apartado "Salgadinhos", ya que los salgadinhos son los entrantes salados y es para lo que se suelen cocinar. Además puedes encontrar coxinhas caseras en pequeños tenderetes por los pueblos con unos precios de 0,60 a 1 reales (desde 20 a 35 céntimos de euro).

Este plato aún no lo he podido hacer, pero nos dieron la receta y voy a ver si para la cena preparo algunos. Por ahora dejo la receta aquí, así no la pierdo como me suele pasar.

Ingredientes para la masa:

  • 1 vaso de agua
  • 1 cucharada pequeña de sal
  • 1 cucharada sopera de manteca o margarina
  • 1 vaso de harina de trigo

Ingredientes para el relleno:

  • 5 cucharadas soperas de aceite (allí usan aceite de soja, pero creo que con aceite de oliva le dará el toque que creo que le faltaba)
  • Media cebolla picada
  • 1 pechuga de pollo
  • 2 tomates sin piel picados
  • Media cucharada pequeña de pimentón
  • Media cucharada pequeña de sal
  • 1 pizca de pimienta
  • Medio vaso de agua

Para freir:

  • 2 huevos batidos
  • Pan rallado
  • aceite

Para hacer la masa, hay que poner el agua, la sal y la manteca a hervir. En cuento comience a hervir se añade la harina y se remueve bien para que no queden grumos. Sin parar de remover se deja cocinar durante unos 5 minutos o hasta que la pasta tome una consistencia fina.

Después se retira la masa del fuego y se pone en una bandeja enharinada y se deja enfriar un poco amasándola con las manos hasta que quede blanda.



Para preparar el relleno se pone el aceite al fuego y se dora la cebolla. En cuanto la cebolla esté dorada se añade la pechuga de pollo cortada en 4 trozos y se rehoga. Luego se añaden los tomates, el pimentón, la sal y la pimienta.

Se tapa la sartén y se deja rehogar una vez más. De vez en cuando se le va echando un poco más de agua para que la salsa no se seque. Cuando la pechuga esté ya cocida se retira del fuego, se saca de la salsa y se la deshilacha quitando los huesecillos y la piel que puedan quedar.

Después se vuelve a mezclar bien con la salsa.

Se divide la masa en 8 ó 10 partes. Cada porción se modela con las manos de forma que se deje una cavidad y se le coloca dentro una cucharada sopera del relleno. Luego se cierran dando una forma de muslo de pollo.

Hecho esto, si no se van a consumir en ese momento se pueden meter en la nevera o incluso congelar.


Una vez rellenas, se pasan por huevo batido y pan rallado y se frien en aceite bien caliente de dos en dos o de tres en tres, evitando que se toquen al principio o acabarán pegándose unas a otras y al intentar separarlas se romperán.