El programador se ve superado por la cantidad de trabajo que tiene, de modo que la empresa decide poner un anuncio en las universidades cercanas para reclutar un ayudante de programador.
Eso fue más o menos en enero de 2005 y por fín, la semana pasada pusieron el anuncio en cuestión.

La empresa se encuentra en Sant Cugat de Vallés. El perfil del ayudante más o menos debería ser el siguiente.
Se busca una persona a la que le guste el sonido del chasquido del látigo intercalado en el tam-tam de un tambor.
El ayudante de programador contratado se encargará de ir resolviendo los pequeños problemas y modificaciones, que el programador ya ha hecho y deshecho unos cuantos millares de veces y de los que está hasta el saco escrota, alentado a base de latigazos y el tam-tam del tambor.

Sería interesante que el ayudante de programador tuviera alguna noción de qué es un ordenador, para qué sirve un teclado y entendiera a la perfección la frase "eso no sirve para eso, de modo que desiste".
Ya sería el no-va-más que además programase en C y supiera algo de SQL.