No hay nada como el pitido de un servidor para comenzar la mañana.
Llegas un jueves al trabajo, un jueves santo para más señas, con un resto de legañas en los ojos, sin haber tomado café en casa y ya antes de abrir la puerta de la oficina estás oyendo un pitido lejano, pero cláramente dentro de la oficina. Comienzas a imaginarte que te espera una mañana movidita.

Lo primero que haces es localizar qué es lo que se está quejando, miras el cuadro de luz no sea que acabe de caerse y sean los SAIs pitando, pero están todos los diferenciales arriba. De modo que te pones a buscar en el corralito de los servidores cual de ellos se está quejando, con el mejor método que se te ocurre a las 7:45am: Aplicas el oido a cada uno de los servidores para ver en cual suena más fuerte. Y haciendo realidad tu peor sospecha descubres que es El Servidor (a.k.a. Servidator), el de las DNSs, el del servidor web, el del correo, el que una vez alguien tuvo la genial idea de hacer que hiciera de todo. Vas a tu máquina e intentas conectarte a Servidator, solo para ver que pasa mientras intentas que tus neuronas acaben de arrancar del todo y... ¡Conecta! "¿Cómo es posible eso?" te preguntas, todo parece estar bien, sin embargo Servidator está sufriendo, se queja, llora, quiere que le saques esa espina que tiene clavada.
Ahí es cuando aflora el informático que llevas dentro, se ven los años de estudio universitario. Actúas, del mejor modo posible. Reinicias el servidor a ver si se arregla solito, y para que en el caso de que no sea así poder ver los mensajes que da la BIOS durante el arranque.
Y ahí está, ahí lo tienes. Se le ha pinchado uno de los discos RAID, por eso seguía andando, aún le quedaba el otro. Ráudo veloz como un rayo te dispones a reconstruir la unidad RAID (cosa que tardará casi una hora y media), solo te queda esperar y rezar por que eso pare los lamentos de Servidator. Después de casi una hora y media, cuando la reconstrucción lleva el 98% Servidator se calma y respiras tranquilo, en compañía del coprocesador Dvid y del MiniZanguango que ya han llegado.
Después Servidator te pide que le reinicies y luego que le pases un fsck porque se nota sucio, ha estado caido en el barro durante mucho tiempo.
Justo cuando arranca y Servidator te pide login comienza a escupir el log del apache por pantalla (justo a tiempo, ya hay gente intentando conectarse). Emocionado, lo comentas en algo. Entonces Zanguagno, que hace 5 minutos ronda por la oficina, pregunta si es que se ven todas las conexiones que nos hacen hacia las webs... Como el coprocesador Dvid dice: Acaba de descubrir los logs. Ahora para él la vida tiene otro sentido.